Wendy, Michael y John eran tres hermanos que vivían a las afueras de Londres. Wendy, la mayor, había contagiado a sus hermanos su admiración por Peter Pan. Todas las noches les contaba aventuras sobre él.
Una noche, vieron una lucecita moverse por la habitación y junto a ella a Peter. Este les propuso viajar con él y con Campanilla al País de Nunca Jamás.
"-No os hagáis mayores nunca. Aunque crezcáis, no perdáis nunca vuestra fantasía ni vuestra imaginación. De ese modo seguiremos siempre juntos."
Esto es lo que siempre decía, y yo era quién más deseaba ir a Nunca Jamás, pero creo que es hora de volver a la Tierra, a la realidad, porque me gusta mucho más aunque aquí se tenga que crecer... y porque he descubierto lo que quiero hacer en la vida y para ello tengo que crecer.
Muchos se destierran a Nunca Jamás para poder eludir las obligaciones, el dolor, la madurez, el sufrimiento..., pero la vida es más que eso. Así que creo que es hora de devolverle a Wendy su Peter, porque quizás algún día yo encuentre a mi propio "Peter Pan" y juntos vivamos aventuras.
"Vivir sería una aventura extraordinaria"

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